
Desde la Comunalidad
Jaime Martínez Luna
Guelatao de Juárez, Oaxaca
La llegada de un presidente Blanco a un Imperio en decadencia, sintiéndose Carlo Magno, parecen las señales del derrumbe de un orden económico que se viste de las peores enfermedades que su orden cultivó.
Viendo esto desde una micro comunidad, todo pareciera un ciclón que va arrasando con todo lo que encuentra a su paso.
El NEOLIBERALISMO es la exageración del régimen de libertades que envuelve al mundo. Se mantiene de la explotación integral del planeta, el que no pertenece a la humanidad. Que No tiene propietario, que le pertenecemos integralmente.
La humanidad desea apropiárselo y lo que hace es destruirlo. La ficción de poseerlo, hace de la vida una competencia irrefrenable. Su historia es la de imperios que emergen y desaparecen. Las guerras son el mecanismo que regula su población. Los que quedan siguen diseñando nuevas maneras de exterminio.
Desde cualquier óptica puede afirmarse que la naturalidad del planeta hace que se conserve población que es natural, que en su coherencia guarda la manera más natural de sobrevivir y lograr que sobreviva el planeta.
Es curioso que la manera como se conserva la tierra es tratándola de Conjunto, en Grupo, colectivamente o Comunalmente. Es decir, comprendiendo que somos el planeta, que le pertenecemos y que por ello somos una unidad interdependiente. Que todos tenemos una responsabilidad, y por ello, no pertenece a nadie, a una persona, a una nación, a un gobierno, es decir que no tiene fronteras.
En otras palabras, que su diversidad es regional o geográficamente expresada. El movimiento y el modo de vivir la tierra puede ser coincidente, pero en general es diversa.
La manera Comunal de habitar el planeta es y podría ser lo natural para todos. Sin embargo, no todos interpretamos el mundo de la misma manera. Unos lo interpretan desde los sentidos, otros desde el hecho de que se le respira. Por ello, unos se adueñan de lo que ven, y otros de que dependen de su existir.
La libertad, concepto ficcional hace que cada persona resultante del contexto o lugares que habita se apropie de lo que ve, escucha y toca. Olvidando que para vivir deba respirarlo.
Lo comunal empieza con Saber que se respira, o sea que se depende de la existencia del planeta para existir. Saber esto, genera un distinto comportamiento en la especie humana. No es lo mismo dar a tener. No es lo mismo competir que compartir. No es lo mismo Respetar que poseer.
Es importante saber que, al pertenecer al mundo, la responsabilidad es conservarlo y no utilizarlo como una cosa a nuestro servicio.
Para ello proponemos la Ombligación que nos ata a la existencia del mundo, en lugar de entenderlo como una obligación. Es decir que pertenecemos al mundo de manera natural no como un deber consciente. Aunque, nuestra formación autoritaria nos conduzca a entender esto como una obligación decidida humanamente.
Vivir Comunalmente, ha sido interpretado como una colectiva forma de convivir, esto que se ha dado por llamar Socialismo, parte de la visión constructora del individuo en la que la clase trabajadora es entendida en su individualidad. Por ello, el Socialismo es una organización social de individuos, en la que la tierra, la naturaleza, la respiración, el agua, son factores herramentales o secundarios, no la integración que garantiza la existencia.
Imagen: Ana Santos (Tutupec, Oaxaca,1978). Sin título.
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