Redacción La Coperacha
Ciudad de México // 20 de marzo de 2018
Paso de la Reyna, Jamiltepec, Oaxaca. Con la fiesta como arma, habitantes celebraron junto al Río Verde el Día Mundial Contra las Presas, donde expresaron su rechazo a megaproyectos al mismo tiempo que reafirmaron su compromiso ambiental y rememoraron sus tradiciones.
En Oaxaca la fiesta es arma para defender el territorio
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Paso de la Reyna es una comunidad amenazada por la construcción de una hidroeléctrica que pondría en riesgo el hábitat de su río

En el Día Mundial Contra las Presas la comunidad presentó su reglamento y realizó una fiesta cultural a la orilla del Río Verde.

Las niñas de la comunidad Paso de la Reyna muestran los colores de sus vestidos y bailan música tradicional oaxaqueña.

Pobladores muestran el maíz, chilacayote, plátano, papaya y limón; algunas de las frutas y vegetales que da esta tierra fértil.

Las niñas y niños visten con máscaras y bailan alrededor del “Toro petate”, un baile tradicional de la región.

Hace unos años era común que la mujeres pescaran el camarón para contribuir a la alimentación familiar.

Entre las tradiciones que ya no se practican está la “hachoneada” que los hombres realizaban por las noches con ayuda del fuego.

Una cazuela con camarones, chile, epazote y otros vegetales es cocida por piedras al rojo vivo, así se logra en minutos el Caldo de Piedra.

Las congas son una comida tradicional en las zonas cercanas al Río Verde, al ajillo o en tamal, es un manjar en la región.

Al extremo del Río Verde un lagarto observa celoso el desarrollo del festival que busca proteger el ecosistema.