Frenan autorización ambiental para el Puerto Nuevo Manzanillo, en Colima

Laguna de Cuyutlán // Fotograma: Proceso

Cooperativas y organizaciones exigen cancelación definitiva y fomento a las economías locales y comunitarias.

Personas defensoras, cooperativas y organizaciones informaron que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) negó la autorización en Materia de Impacto Ambiental para el desarrollo del Puerto Nuevo Manzanillo, promovido por la Administración del Sistema Portuario Nacional de Manzanillo (Asipona) en la Laguna de Cuyutlán (Colima).

Comunidades y colectividades habían denunciado que el proyecto no tenía sustento social, técnico, económico, ni ambiental. Así mismo, señalaron que, de realizarse, generaría crisis social, la pérdida de biodiversidad y de los medios de vida tradicionales provocados por la contaminación tóxica y destrucción de la laguna durante la operación.

Informaron que el resolutivo No. SRA/DGIRA/DG-10367-25, del expediente 06CL2025V0012-68, presenta efectos e impactos que no habían sido debidamente identificados, evaluados ni atendidos, y que ponía en riesgo la integridad ecológica, social y productiva de la Laguna de Cuyutlán, considerada el cuarto humedal costero más grande de México.

Impactos ambientales y sociales
Entre los efectos señalados se encuentra la construcción de infraestructura sobre un área de intercomunicación con el Vaso I lagunar que supondría una reducción en el intercambio de agua y en el transporte sedimentario, alterando el funcionamiento de la laguna.

La resolución de Semarnat reconoce que “se requieren nuevos estudios ambientales, incluyendo modelaciones de la hidrodinámica lagunar y sus interacciones con los vasos adyacentes I, III y IV; así como inventarios de flora y fauna terrestres en los sitios adicionales”.

A pesar de que durante la etapa de evaluación se incluyó una “reconfiguración” de parte de la Universidad de Colima de Asipona, la dependencia señala que aún con ese replanteamiento se sigue contemplando remoción de manglar y no se toma en cuenta que su deterioro progresivo (por alteraciones físico-químicas) puede provocar una pérdida aún mayor. “El proyecto y su modificación no garantizan la conservación del ecosistema ni el mantenimiento de su funcionalidad a largo plazo”, se afirma.

Por otro lado, se evaluó que los contaminantes químicos tóxicos derivados de la operación presentan un alto potencial de dispersión hacia los vasos III y IV lagunares, las cuáles son en áreas propuestas como nueva zona ambiental.

Exigencias
Ante ello, las organizaciones, cooperativas y colectivas exigieron la cancelación permanente del megaproyecto portuario, así como la derogación de los decretos presidenciales del 17 de agosto de 2023, y del 23 de noviembre del mismo año, donde se anuncian los acuerdos para la habilitación del puerto.

Además, exigieron el reconocimiento de la Laguna de Cuyutlán como una forma de enfrentar la triple crisis planetaria por pérdida de biodiversidad, cambio climático y contaminación tóxica, y con ello impulsar un programa de conservación, restauración y desarrollo sostenible para las comunidades tradicionales. Así como ampliar el reconocimiento como sitio Ramsar a los vasos I y II lagunares, realizar la consulta y creación de las áreas naturales protegidas terrestres, lagunares y marinas.

Enfatizaron que un verdadero progreso y desarrollo “debe construirse fortaleciendo a quienes han sostenido, por décadas, formas de vida y economías locales vinculadas de manera sustentable a la Laguna de Cuyutlán y su ecosistema”.

Por ello, exigieron “políticas públicas, inversión y programas que apoyen de manera real y permanente a salineros, agricultoras y agricultores, apicultoras y apicultores, cooperativas pesqueras, iniciativas de ecoturismo, conservación y estudio y demás actividades comunitarias que dependen de la salud de la laguna”.

Entre las organizaciones que defienden la Laguna de Cuyutlán se encuentran la Cooperativa de Apicultores, Cooperativa de Salineros, Cooperativa de Pescadoras; las organizaciones Pura Vida, Defensores del Medio Ambiente y Recursos del Mañana (Demarem), Tsikini, Vigilemos Manzanillo, la Red Nacional de Derechos Humanos (Red TDT), Conexiones Climáticas y la Red Mexicana de Afectadas y Afectados por la Minería (REMA).

Notas relacionadas:

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor deja un comentario
Por favor ingresa tu nombre