
Asamblea pide priorizar el drenaje antes que obras destinadas a turistificación.
Habitantes de San Francisquito, barrio de origen otomí-chichimeca ubicado en el centro de la ciudad de Querétaro, señalaron violaciones al derecho a la consulta indígena sobre las obras públicas que ha impuesto el municipio y que ellos no consideran prioritarias. En cambio, denunciaron, van encaminadas a turistificar y gentrificar la zona.
En conferencia de prensa, expresaron que las obras más urgentes en el barrio son las “funcionales y que dignifican la vida de los vecinos”. Priorizan en particular la intervención en el drenaje, ya que cada año tienen que padecer la salida de aguas negras al interior de los hogares, acarreando riesgos infecciosos y presencia prolongada de olores fétidos y agua estancada.
Para mostrar el nivel de deterioro del drenaje, proyectaron un video tomado el 3 de marzo donde se observan aguas negras entrando a una vivienda ubicada en Insurgentes Queretanos esquina Primera privada 20 de noviembre, incluso cuando aún no comienza la temporada de lluvias.
Los portadores de la “Tradición Conchera” señalaron que no están contra las obras de mejoramiento de imagen, pero exigen primero atender necesidades básicas de los colonos, como reconstrucción de banquetas y mantenimiento a instalaciones eléctricas, entre otras.
El derecho a la consulta
Organizados bajo la figura de Confederación Indígena del Barrio de San Francisquito (COIBSAF), en 2024 los habitantes lograron el reconocimiento del gobierno federal como barrio indígena urbano al ser incluidos en el Catálogo Nacional de Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas. Este reconocimiento obliga a que el programa de obras municipales deba consultarse y aprobarse con y por la comunidad en asamblea abierta. Asimismo, señalan que para simular procesos de participación ciudadana, las autoridades gubernamentales han realizado encuestas con preguntas “a modo” vía telefónicas o casa por casa.
Señalaron que la Propuesta de Obra Anual 2025-2026, aprobada por el Municipio de Querétaro y el cabildo municipal, va orientada a posibilitar la inversión inmobiliaria. Como ejemplo, señalaron que en la zona poniente del barrio se han construido edificios de departamentos de tres niveles en calles que ya no tienen espacio para autos ni pueden acceder los camiones de recolección de basura.
Adicionalmente, señalaron que la asamblea del barrio indígena urbano está en trámites para acceder al Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas (FAISPIAM) para gestionar de manera autónoma recursos que destinarían a la renovación del drenaje, al derecho a la salud y a un medio ambiente sano.
Las actividades culturales y de resistencia del barrio de San Francisquito pueden seguirse mediante su página de Facebook.
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