Brasil posee 104 bancos comunitarios

Sirven para paliar pobreza, en lugares donde los bancos privados no les interesa llegar.


Redacción La Coperacha
Ciudad de México // 20 de junio de 2014

La Red Brasileña de Bancos Comunitarios (RBBC) reporta la existencia de 104 bancos comunitarios distribuidos a lo largo y ancho del país sudamericano. Dicha organización revela que en los últimos 5 años, el crecimiento de estos bancos ha sido muy rápido, pues en 2009 existían “solamente” 51.

Cada uno de estos bancos cuenta con su propia moneda social, que posee la característica de circular sólo localmente para que la riqueza permanezca en una comunidad, siguiendo el modelo implementado por el Banco Palmas, el primer banco comunitario de Brasil.

Tan sólo el año pasado, prosigue la RBBC, estos bancos fueron capaces de circular 18 millones de reales para financiar proyectos productivos y 600 mil reales a partir de monedas sociales (existe una paridad en el valor de las monedas sociales y el real, la moneda oficial).

Los Bancos Comunitarios tienen reconocimiento oficial del Banco Central de Brasil y cuentan con una partida pública de la Secretaría de Economía Solidaria.

El banco pionero: El Palmas
La creación del primer banco comunitario de Brasil se remonta a los años 70 cuando se construyó lo que se conoce como el Conjunto Palmeiras, un suburbio de los alrededores de la ciudad de Fortaleza, al Nordeste del país.

Ahí, comunidades de pescadores y personas que llegaron a habitar un lugar sin servicios como agua, transporte y electricidad, se vieron obligados a organizarse para dotar de infraestructura a su comunidad, surgió entonces la Asociación de Vecinos del Conjunto Palmeiras.

Para fines de los 90 a pesar de que el Conjunto Palmeiras ya tenía cierta urbanización, no contaba con los recursos económicos para costear nuevos servicios, lo que originaba grandes deudas. Es así que en enero de 1998 se creó el Banco Palmas, el banco comunitario pionero, con el objetivo de generar fuentes de empleo, organizar un consumo local y una circulación del capital regional.

El Banco Palmas, que en un principio no fue bien visto por el Gobierno Central, generó otras formas de economía alternativa como tiendas solidarias, ferias de comercio, grupos de trueque y en el año 2000, la moneda social Palmas.

Hasta 2006 el Banco Central de Brasil, brindó su reconocimiento oficial y concedió líneas de crédito al Palmas mediante la intervención de la Secretaría de Economía Solidaria.

Radiografía de Bancos Comunitarios en Brasil
Los bancos comunitarios se forman en los lugares donde los servicios financiero privados no pueden o no les interesa llegar.

De acuerdo a la Red Brasileña de Bancos Comunitarios, éstos se concentran en el Nordeste del país con 51, en el Sudeste existen 27, el Norte 16 y la región Centro-Oeste cuenta con 10.

La cifra de bancos comunitarios actualmente suma 104, aunque se estima que aumente en 2015 a 191 de acuerdo a declaraciones del director de Fomento Económico y Economía Solidaria, Mantel Vital de Carvalho Filho. Este crecimiento se debe dirigir hacia el Noreste, Norte y Centro-Oeste, expuso el funcionario para la prensa local.

El último banco que surgió a principios de este año fue el Banco Comunitario Popular de Maricá, y su moneda social Mumbuca, dicho proyecto surgió con el apoyo de un programa municipal para llevar recursos a 13 mil personas de bajos ingresos, pero crecerá a 16 mil para 2015.

¿Cómo operan los bancos comunitarios?
Puesto que los bancos comunitarios ya son reconocidos oficialmente, también tienen una regulación. Se requiere de una figura jurídica para poder operar un banco, que puede ser la de la Asociación Civil o de Vecinos.

Para abrir un banco, alcaldes y grupos organizados acuden al Instituto Banco Palmas para desarrollar un proyecto. Los bancos comunitarios pueden emitir sus propias monedas sociales pero éstas deben tener una equivalencia con el real, la moneda oficial. La circulación del dinero se limita a la zona del banco y su uso es bajo libre aceptación.

El Instituto Banco Palmas realiza una capacitación financiera a las personas que administran cada banco, quienes deben ser vecinos de la comunidad. El Instituto los apoya por un tiempo pero luego, el personal trabaja por su cuenta.

La Política Pública
La Secretaría de Economía Solidaria es la entidad gubernamental encargada de avalar y apoyar a los bancos comunitarios.

Esta Secretaría ha generado dos edictos para inyectarles recursos económicos, la primera en 2009 y la segunda en 2013, que han erogado 22. 5 millones de reales para el sector, y que ha estimulado la creación de al menos 50 nuevos bancos.

El académico de la Universidad de Sao Paulo y coordinador del área de Economía Solidaria, Augusto Cámara Neiva, señala que es importante el papel de la Secretaría porque para las cooperativas y asociaciones vecinales es difícil conseguir financiamiento para su banco.

Sin embargo este apoyo gubernamental también ha generado dependencia. La mayor parte del dinero de los edictos se usa para el pago de los empleados de los bancos, el crédito para otorgar préstamos surge a través de eventos como las fiestas del barrio, explica el académico. Y una vez que se termina el recurso, los empleados del banco tienen que buscar otra cosa.

La Secretaría de Economía Solidaria reconoce las dificultades para aterrizar sus políticas públicas. Transferencia de recursos y edictos lentos y falta de apoyo técnico, son identificados por Carvalho Filho. “Es un proceso de maduración que llevará tiempo. Estamos aprendiendo y mejorando con todas las políticas”, concluye.

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