Cancelación popular de subestación eléctrica en Cuetzalan

Organizan guardias comunitarias, con participación de 8 pueblos, para mantenerla cerrada.


Redacción La Coperacha
Ciudad de México // 21 de noviembre de 2016

Una asamblea comunitaria de mil personas, principalmente indígenas masehual y tutunakú, originarios de 8 comunidades de la Sierra Norte, decidieron cancelar la subestación eléctrica que la CFE ha comenzado a construir en Cuetzalan, Puebla.

Luego de una marcha que partió de las afueras del beneficio de la cooperativa Tosepan Titatanikse a la presidencia municipal de Cuetzalan, en el centro del pueblo mágico, se desarrolló la asamblea, misma que no contaba con permiso del alcalde, Oscar Paula Cruz.

A pesar de las bajas temperaturas y las lluvias intensas, ocasionadas por el frente frío número siete, la asamblea comunitaria abordó los temas de la subestación eléctrica e inseguridad “que desde los gobiernos quieren imponer a la población”, como dijo Francisco Esteva, representante del Movimiento Independiente, Obrero Campesino, Urbano y Popular (MIOCUP).

La asamblea pidió al presidente municipal, Oscar Paula, quien no se presentó, que entregue por escrito la afirmación que ha dicho reiteradamente, la última el 25 de octubre, de no haber cambiado el uso de suelo para instalar la subestación eléctrica.

La presidenta del Comité de Ordenamiento Territorial de Cuetzalan (Cotic), Rufina Edith Villa, leyó el estudio técnico elaborado por dicha autoridad donde se describen afectaciones generadas por las líneas de alta tensión, como las que se pretenden instalar. Casos de cáncer y Alzheimer, así como pérdida de la orientación de las abejas, fueron documentados con estudios universitarios.

Proveniente de la comunidad de Los Reyes, Puebla, Ofelia Aguilar, narró su experiencia de vivir cercana a las líneas de alta tensión. Su padre murió recientemente de cáncer linfático, ella misma lo padece (lleva 15 quimioterapias) y a su madre se le detectó a tiempo.

Cuando les instalaron la infraestructura eléctrica, hace poco más de 3 décadas, nunca se les dijo de los peligros de estar expuestos a la radiación, “se siente como una vibración en la piel”, describió.

También se narraron las formas en cómo se ha presionado a los beneficiarios de programas sociales federales como Progresa, para que firmen su aceptación a la obra de CFE. María Concepción Marsito, de Yalcuitlalpan, afirmó que le ofrecieron 200 pesos al mes para que juntara dichas firmas entre las beneficiarias.

Se afirmó que la inseguridad durante el mandato de Oscar Paula Cruz ha crecido. Fueron contabilizados 164 delitos, entre ellos 60 robos a casa habitación y cinco asaltos a cooperativas de ahorro y préstamo, uno de ellos con secuestro.

Fue entonces que la asamblea determinó formar grupos de “vigilantes de la seguridad y constructores de la paz”, como ya se hace en San Andrés Tzicuilan y cancelar la subestación eléctrica.

La cancelación ocurrió de forma pacífica y se formaron guardias comunitarias con gente de los 8 poblados cercanos a Cuetzalan para tener presencia las 24 horas y al mismo tiempo prevenir cuestiones de inseguridad.

“Por decisión de la asamblea del pueblo se cancela la construcción de la subestación y de la línea de alta tensión de Ayotoxco a Cuetzalan”, se leía en una manta que quedó colgada en la entrada de la obra eléctrica.

Foto: María Luisa Albores

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