Durante COP 13 pueblos indígenas llaman a no negociar con la vida

Foto: Otros Mundos Chiapas
Trasnacionales han convertido a la madre Tierra en mercancía, acusan.


Redacción La Coperacha
Ciudad de México // 05 de diciembre de 2016

Pueblos indígenas de México en el marco de la la decimotercera Conferencia de las Partes (COP 13) de la Convención sobre Diversidad Biológica (CDB) plantearon que el Estado mexicano se ha puesto al servicio de las trasnacionales y la llamada “economía verde”.

Los pueblos indígenas acusaron a las empresas trasnacionales de echar a perder a la naturaleza y convertirla en mercancía. “No les interesa el agua, ni el aire, ni la vida. Sólo les interesa ganar más dinero. Convirtieron el petróleo en la única fuente de energía sólo por lucro”, afirmaron.

En una Declaración Conjunta dijeron estar dispuestos a encontrar soluciones a los problemas que la “economía depredadora” ha causado en el planeta, sin que las trasnacionales evadan la “enorme responsabilidad” que tienen en la actual crisis climática”.

Pueblos de la península “Uyits kaa´n” como Cablekal, la Escuela de Agroecología de Maní, Movimiento Reddeldía de Los Montes Azules, el Consejo de Organizaciones de Médicos y Parteras Indígenas Tradicionales Chac-Lol y el Consejo Regional Indígena y Popular de Xpujil, calificaron a la COP 13-CDB como “una feria de negocios y plataforma de implementación de proyectos”.

Afirmaron que los proyectos mineros, eólicos e hidroeléctricos, el avance de los monocultivos y sus agrotóxicos, contribuyen al despojo de las tierras y territorios de las comunidades indígenas, lo que conlleva violaciones de derechos humanos y de los pueblos originarios.

“Las empresas contaminan suelos y aguas impunemente, destruyen el tejido social de comunidades indígenas y campesinas, mientras los defensores del medio ambiente son criminalizados”, sostuvieron los pueblos de la península maya.

Al señalar que “La Vida no es un negocio”, los firmantes, respaldados por organizaciones como Otros Mundos Chiapas, Indignación, Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero (M4), entre otros, afirmaron que no están en contra de cuidar la naturaleza, por el contrario, “hemos sido sus guardianes por miles de años”.

“Tenemos la obligación moral, ética e histórica de continuar con su resguardo y su uso compartido, porque está vinculado a los procesos mismos de nuestra vida, procesos que aprendimos de nuestra Madre Tierra y que son fruto del conocimiento ancestral de nuestros pueblos”, apuntaron.

Recordaron la experiencia del ICBG-Maya, el cual fue “el proyecto más grande de biopiratería”, detenido por la fortaleza de las comunidades indígenas y por organizaciones de médicos y parteras de Chiapas, “pero sabemos que nuevas formas de colonialismo penden sobre nuestros territorios y sobre las sagradas tierras en las que vivimos”.

“Sentimos una gran preocupación por la forma en que se toman las decisiones en la COP 13, porque pueden comprometer los bienes de la naturaleza y poner en riesgo los conocimientos ancestrales que resguardamos”, señalaron.

Advirtieron que “si perdemos el control de nuestros territorios y los entregamos a las empresas trasnacionales, se perderá la posibilidad de producir nuestros propios alimentos”.

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