
La Universidad Pascual, profesionalización y la inclusión de género, apuestas de la Comisión de Educación.
Las nuevas generaciones de la cooperativa Pascual son un grupo diverso formado principalmente por jóvenes profesionistas que portan la responsabilidad de la toma de decisiones. Son descendientes de aquél grupo de trabajadores que hace 40 años ganó una huelga y formó la cooperativa, los denominados socios fundadores. Son la mayoría, son el presente y futuro de la emblemática cooperativa.
Las nuevas generaciones de cooperativistas deben pasar en su proceso formativo por la Comisión de Educación, la encargada de fomentarles la conciencia cooperativa, de explicar el funcionamiento de la empresa social y de la vinculación con el sector, integrado por muchas cooperativas de variados tamaños. Miguel Ángel Pérez Bonilla es presidente de la comisión y reconoce que la nueva generación, de la cual también forma parte, “tiene la responsabilidad de hacer que la cooperativa crezca”. Para ello, afirma que la comisión “tiene en la capacitación un pilar fundamental”.
Universidad Pascual
Miguel es un joven ingeniero en sistemas, elegido en asamblea para asumir la responsabilidad de dirigir a la Comisión de Educación, tarea que además, atiende los mandatos de los principios cooperativos, plasmados en el Artículo 6 de la Ley General de Sociedades Cooperativas.
Bajo la gestión de Miguel se pretende revolucionar las tareas al interior de la cooperativa: le han llamado Universidad Pascual. Entrevistado por La Coperacha, Pérez Bonilla afirma que es una apuesta por lo digital, “algo que han pedido mucho las nuevas generaciones”.
La cooperativa está trabajando en una plataforma que presentarán en los próximos meses donde colaboradores y socios podrán capacitarse. Contará con acceso las 24 horas, cualquier día de la semana, con el único requisito de contar con un dispositivo móvil e internet.
La primera parte de la capacitación en la plataforma será el onboarding, o proceso de inducción para nuevos colaboradores, donde se busca mantener la memoria de la lucha obrera de Pascual y los valores de solidaridad y cooperación que la mantuvieron hasta el triunfo; además, “para que la gente vaya conociendo más del cooperativismo, que vean que no es lo mismo que una S.A.”, dice Pérez Bonilla.
Además, el curso quedará guardado para, en caso de ser necesario, repetirlo y ayudar a fortalecer los conocimientos cooperativistas. La apuesta es “dejar plasmado el cooperativismo en cada uno de los compañeros”, añade.
Con la Universidad Pascual también se busca cubrir las Constancias de Competencias o de Habilidades Laborales, conocidas en México como DC3, que además son mandatadas por la Secretaría de Trabajo federal. Un ejemplo de estos cursos es “contabilidad para no contadores”. La plataforma, además, usará inteligencia artificial.
Profesionalización
Otra tarea considerada un logro para la cooperativa es la posibilidad de que cualquier persona, socia o colaboradora, pueda seguir estudiando. La comisión tiene convenios con ciertas universidades como la Universidad del Valle de México (UVM) y la Universidad Tecnológica de México (UNITEC), para que los socios estudien licenciaturas, maestrías y hasta doctorados. Los colaboradores, por su parte, pueden hacer licenciaturas en línea en el Instituto de Capacitación y Acreditación de Alto Desempeño (ICAAD) con apoyo de la comisión, que cubre al 100% las becas de estudio. Los mismos socios fundadores lograron concluir sus estudios de esta forma.
Pérez Bonilla sabe que profesionalizar a socios y colaboradores trae beneficios a la cooperativa. En términos de números, Miguel comenta que el 10% de los socios de la cooperativa solicitan apoyo para su profesionalización. Además, el número de mujeres ha crecido hasta 40%, la mayoría de ellas son nuevas socias.
Vinculación con el sector
Alfonso Sangines es un joven cooperativista que ha trabajado desde hace más de cuatro años en Relaciones Públicas de la Comisión de Educación. Hoy tiene la responsabilidad de tesorero de la misma comisión, determinado así en asamblea.
Alfonso concuerda con Miguel en la importancia del curso de cooperativismo que se da a nuevos socios. “Desde ahí les hablamos de cómo estamos integrados en el Colectivo de Cooperativas, cómo estamos conformados en el Consejo Superior del Cooperativismo (Cosuccop), y cuál es la importancia de estar ahí”.
Además, con la experiencia adquirida en Relaciones Públicas, sabe que desde esas instancias se promueve la economía social y solidaria, se tiene presencia a nivel político, se buscan gestionar leyes que beneficien al sector y se brinda apoyo entre cooperativas. Sabe además que en momentos duros para el sector, como cuando les impusieron sobre regulaciones o tratamientos fiscales fuera de la naturaleza social, la vinculación entre cooperativas ha permitido hacer un frente común.
“En los cursos y en las asambleas les damos toda la información a los nuevos cooperativistas, promulgamos el cooperativismo como un estilo de vida”, explica Alfonso, quien también ha sido apoyado por la comisión para estudiar una especialización en Economía Social Solidaria.

Mujeres en donde antes había solo hombres
La Comisión de Educación está integrada por un 80% de mujeres, “son la cara de la capacitación en la cooperativa Pascual”, dice Miguel. Se les reconoce porque imparten cursos más dinámicos y alegres. Son las responsables de dar las visitas guiadas a las plantas de producción tanto en San Juan del Río, Querétaro; como en Tizayuca, Hidalgo. Además, tienen presencia en el área de Relaciones Públicas.
Pero no sólo participan en educación, también las áreas operativas han promovido el ingreso de mujeres. En producción brik y producción botella, ambas áreas de elaboración de envases, participan entre 30 y 40% de mujeres, señala Miguel.
La Comisión de Educación, consciente de la importancia de modificar los roles de género entre las personas trabajadoras, presume que la cooperativa ha abierto todas sus áreas para compañeras como los son Promotoría, Pre-venta, Recursos Humanos, Contabilidad, Facturación, Coordinación Comercial, Sistemas, Mantenimiento y Auditorías.
A su vez, Alfonso destaca un valor que ha ocurrido en los últimos años: “Las compañeras mujeres están en lugares que antes eran exclusivo de hombres, como ventas y producción”. Hay gerentas en las sucursales, “están a la cabeza y eso es lo más importante, porque están al frente de equipos de trabajo de entre 50 y 70 personas”. Algo que también subraya es que los salarios se manejan exactamente igual en la misma categoría, tanto para hombres como para mujeres.
“Es importante porque le hemos apostado y hemos avanzado, ya tuvimos también a la primera compañera presidenta de la cooperativa (Patricia Izarrarás) después de 38 años, un ejemplo a nivel nacional e internacional”, concluye. Estos son logros que fueron impulsados y concretados por las nuevas generaciones.
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