Organizaciones y comunidades rechazan aval del fracking en el noreste del país

Alianza Mexicana Contra el Fracking exige prohibición constitucional.

Organizaciones, comunidades y especialistas integrados en la Alianza Mexicana Contra el Fracking (AMCF) rechazaron el aval del Comité de Científicos conformado en abril por la presidenta Claudia Sheinbaum, el cual concluyó que es viable el uso del fracking en las cuencas Sabinas-Burro-Picachos, en Coahuila, y Nuevo León, y la de Burgos, en la zona noreste de Tamaulipas.

La organización social reiteró su postura de exigir la prohibición constitucional al afirmar que “no existe el fracking sustentable”. Apuntó que el comité científico “no buscaba responder si México debía prohibir el uso del fracking, sino cómo usarlo con menos culpa”.

La AMCF también cuestionó que en dicho comité no fueron invitados integrantes de las comunidades que serían directamente afectadas, ni personas expertas en epidemiología, derechos humanos y territorios indígenas. Por ello demandó la inclusión efectiva de dichas comunidades en cualquier discusión sobre el uso de esa técnica.

Sobre la recomendación del comité de científicos para usar agua salada y aditivos menos tóxicos, la AMCF señaló que estas supuestas innovaciones sólo se han visto en experimentos pero no como un uso generalizado, pues “no existe evidencia científica sólida que demuestre que estas técnicas eliminan los riesgos estructurales del fracking”. Por el contrario, están evidenciados los riesgos para los acuíferos, las fugas de metano, los sismos inducidos y las afectaciones sociales y ambientales.

Comunidades afectadas
Una de las recomendaciones del comité científico fue prohibir el fracking en la cuenca Tampico-Misantla “por criterios de protección ambiental, social, biodiversidad y densidad demográfica”.

Por esta razón, las comunidades tenek y nahua de la Huasteca Potosina calificaron el anuncio como un “avance parcial”, pero anunciaron que continuarán con asambleas informativas hasta lograr que los 17 municipios de la huasteca rechacen el fracking y los cambios de uso de suelo. A la fecha van 15 municipios que lo rechazan.

Aún así, AMCF estimó que más de 6 millones de personas, incluyendo al pueblo originario kikapú (o kikaapoa) de Coahuila, viven dentro de las áreas potenciales de extracción de hidrocarburos no convencionales o en su radio de impacto potencial y estarían en riesgo por exposición directa a contaminantes, vulnerando sus derechos humanos y su salud.

En la zona avalada para usar esta técnica extractiva, más de 90 organizaciones de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, unidas bajo el frente Noreste Sin Fracking, han dejado clara su postura de rechazo al fracking en una región de profunda crisis hídrica.

Crisis hídrica
La AMCF junto con la organización CartoCrítica señalaron que alrededor del 40% de la superficie con potencial de hidrocarburos no convencionales presenta actualmente un estrés hídrico alto o extremo. Calcularon que el 65% del agua requerida para el fracking se ubica en regiones donde la operación consumiría entre el 50% y el 100% del agua disponible localmente.

De acuerdo con la más reciente investigación de CartoCrítica, el fracking en México no sería una actividad puntual ni acotada a unos cuantos pozos, pues para recuperar el 10% de los recursos prospectivos se requerirían más de 25 mil pozos y 1,923 millones de metros cúbicos de agua dulce.

El anuncio hecho por el comité de científicos tampoco explica cuál será la disposición final de los residuos, no prohíbe su posible descarga en cuerpos dulces o marinos, ni considera que su inyección en pozos de disposición tampoco es segura, señalaron.

¿Soberanía energética?
Uno de los argumentos principales del comité de científicos es la búsqueda de lograr la soberanía energética, sin embargo, para las organizaciones es un doble discurso, ya que se ha propuesto la creación de un fideicomiso con la participación de capitales privados nacionales e internacionales, o bien, la creación de contratos mixtos con la industria petrolera.

La AMCF y CartoCrítica advirtieron que el fracking aumenta la dependencia de México hacia empresas extranjeras. Como ejemplo, señalaron que entre las compañías privadas que dominan esta técnica destacan Schlumberger, Baker Hughes y Halliburton –las dos primeras de origen estadunidense y la última de Emiratos Árabes Unidos–, las cuales ya han operado en territorio nacional mediante contratos con Petróleos Mexicanos (Pemex).

Promesa de campaña incumplida
Durante el anuncio del comité científico, se le recordó a la mandataria que en su campaña electoral por la Presidencia se comprometió a no usar el fracking. Ante ello, Sheinbaum rechazó dicha promesa.

El 1º de marzo de 2024, en el inicio de su campaña electoral, ante un Zócalo repleto, la entonces candidata anunció sus “100 compromisos de proyecto de nación”. Uno de ellos era: “No se va a permitir la explotación de hidrocarburos a partir del fracking”.

Entre los países que han prohibido o suspendido la fractura hidráulica por los riesgos de contaminación del agua y sismos inducidos se encuentran Francia, Bulgaria, Irlanda, Alemania, España, Reino Unido y Países Bajos.

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