Sigue el “boom” de las monedas sociales, ahora surge el Patlalli

Circulará en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.


Redacción La Coperacha
Ciudad de México // 24 de noviembre de 2015

Colectivos de economía solidaria en Puebla, estudiantes y académicos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), circularán por primera vez su moneda social Patlalli.

Luego de un curso sobre circuitos económicos solidarios que impartió hace un tiempo el filósofo brasileño Euclides André Mance, surgió la idea de crear una moneda social, generar un excedente común y gestionarlo colectivamente.

La moneda social o comunitaria Patlalli, que en nahuatl significa trueque, ha sido impulsada en primer lugar por alumnos de posgrado y colectivos sociales, y a ellos se les han sumado las autoridades de la BUAP y los investigadores, describe Eduardo Aguilar, uno de sus creadores.

El estudiante de la maestría de Desarrollo Económico y Cooperación Internacional en la BUAP, sostiene que la moneda social será un experimento que buscará ser replicado y adaptado a las diferentes condiciones sociales.

“Estoy convencido que tenemos que explorar todas las alternativas y adaptarlas a nuestras realidades, habrá lugares como Guadalajara donde el trueque siga siendo una práctica que va creciendo cada vez más y otros donde la moneda sea la mejor opción, como en El Espinal”, añade.

El diseño de la moneda corrió a cargo del Colectivo Dinero de Papel, pero también participan en el Patlalli organizaciones como el Tianguis de Trueque de Tlaxcala, el colectivo de Intercambio de Ropa (Puebla), el Centro de Estudios del Desarrollo Económico y Social (CEDES); entre otros.

Aparte de ellos se ha invitado a la comunidad usuaria del Túmin en Puebla, con los cuales se podría realizar alguna interacción pues, “ambas monedas por sus dinámicas de funcionamiento inclusive podrían complementarse en algún momento”.

Las reglas del Patlalli
Colectivos, estudiantes, productores o no, pueden integrarse, dice Eduardo Aguilar. Las personas llevarán sus productos, éstos serán valuados al principio, “se otorgará moneda con productos de respaldo, y se podrán adquirir bienes solamente con la moneda comunitaria”, explica. “Por ejemplo, puedo llevar un libro de 100 pesos de respaldo, entonces obtendré 100 Patlallis para poder conseguir bienes de otros participantes”, añade.

Al concluir la feria los participantes tendrán voz y voto en una asamblea comunitaria donde se decidirá sobre los excedentes comunes generados. Además, “tendremos una mesa de reflexión con los colectivos sociales y la investigadora Laura Collin y José Rivera de la Rosa”.

Al momento, de acuerdo al registro que lleva el Tianguis de Trueque de Tlaxcala, se comprarán con Patlallis plantas medicinales deshidratadas, chocolate artesanal, hortalizas, diversos alimentos, y “esperamos que los alumnos y profesores lleven libros, música, entre otros”, comenta el promotor de la moneda.

La periodicidad del uso de la moneda dependerá de la BUAP, pues se espera que los investigadores la adopten como práctica del doctorado de Economía Social y Solidaria y si no se concreta, los alumnos pedirán que se incluya como parte de la materia de Economía Social, de la carrera de Economía, sostiene Aguilar.

El colectivo impulsor de esta moneda también ha acuñado su deseo de aportar al debate y práctica de las monedas sociales (con el Patlalli), “para experimentarla, discutirla, re-pensarla, exprimirla, quererla u odiarla y para que después pueda ser replicada”.

El Patlalli se agrega a la nueva generación de monedas surgidas desde las escuelas como lo han sido El Fausto, de la Facultad de Economía de la UNAM; el Chapingo, en la Universidad Autónoma de Chapingo; y el Verdillete, de la primaria Jardines, en Querétaro.

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Imagen: Colectivo Dinero de Papel

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